Al ver las primeras cerezas de la temporada no he podido resistir probarlas. Dulces y de color rojo, resultan toda una tentación cuando se quiere elaborar una tarta casera.
El clafoutis es de origen francés y siempre es de cerezas por lo tanto no es necesario repetir el nombre de la fruta de relleno cuando pidáis un trozo. No obstante, conservando la misma base, se puede cambiar de fruta. Queda muy buena con ciruelas, melocotones, albaricoques o uvas. Animaros a hacerla, además de que es fácil, no defrauda.
Ingredientes
400 g de cerezas
100 g de azúcar glass + 25 g para adornar
4 huevos a temperatura ambiente
100 g de harina de repostería
50 ml de leche entera
200 ml de nata 35% de grasa
200 ml de nata 35% de grasa
50 g de mantequilla
1 sobre de azúcar avainillado (vienen individuales)
Hay que empezar por elegir bien la fruta. Esta debe ser muy fresca de carne prieta y dulce.
Lavar las cerezas, secar bien, y retirar el rabito.
Ahora os preguntaréis ¿Y qué pasa con el hueso?.
He probado la tarta con hueso (recomendación de los grandes chefs) y tengo que deciros que está muchísimo más sabrosa. Al hornear el hueso suelta un ligero sabor a almendra impregnando con ello toda la masa y dejando en ella un sabor muy agradable, por lo tanto esta vez no lo he retirado. No obstante si os molesta o la van a comer los niños, se puede retirar con un cuchillo afilado cortando la cereza por la mitad como se ha hecho toda la vida.
También hay en el mercado una maquinita en la que si se introduce la cereza sale el hueso disparado. Pero si no queréis hacer el gasto, va muy bien usar la funda transparente de un boli. Lo laváis y secáis bien, y cogiendo la cereza entre los dos dedos empujáis por el extremo opuesto al rabito. Veréis como sale el hueso sin problemas.
Ahora os preguntaréis ¿Y qué pasa con el hueso?.
He probado la tarta con hueso (recomendación de los grandes chefs) y tengo que deciros que está muchísimo más sabrosa. Al hornear el hueso suelta un ligero sabor a almendra impregnando con ello toda la masa y dejando en ella un sabor muy agradable, por lo tanto esta vez no lo he retirado. No obstante si os molesta o la van a comer los niños, se puede retirar con un cuchillo afilado cortando la cereza por la mitad como se ha hecho toda la vida.
También hay en el mercado una maquinita en la que si se introduce la cereza sale el hueso disparado. Pero si no queréis hacer el gasto, va muy bien usar la funda transparente de un boli. Lo laváis y secáis bien, y cogiendo la cereza entre los dos dedos empujáis por el extremo opuesto al rabito. Veréis como sale el hueso sin problemas.
La receta:
Vamos a empezar a elaborar nuestro clafoutis, mezclando la harina con el azúcar glass.
Añadir uno a uno, la nata, la leche y la mantequilla en pomada, mezclando cada vez para que los ingredientes se vayan integrando.
En otro bol a parte batir los huevos junto con el sobre de azúcar avainillado.
Verter los huevos en la mezcla de harina y batir bien para que quede bien fina y sin grumos.
Vamos a empezar a elaborar nuestro clafoutis, mezclando la harina con el azúcar glass.
Añadir uno a uno, la nata, la leche y la mantequilla en pomada, mezclando cada vez para que los ingredientes se vayan integrando.
En otro bol a parte batir los huevos junto con el sobre de azúcar avainillado.
Verter los huevos en la mezcla de harina y batir bien para que quede bien fina y sin grumos.
Colocar las cerezas en el fondo de un molde. Yo uso uno de cerámica de esa forma no es necesario desmoldar. A continuación verter con cuidado la masa.
No es aconsejable utilizar moldes desmoldables en masas tan líquidas.
No es aconsejable utilizar moldes desmoldables en masas tan líquidas.
Si queréis servir esta tarta en un plato o bandeja distinta a la de cocción, tenéis que cortar unas tiras largas de papel vegetal y colocarlas en la base, luego distribuir las cerezas sobre el papel y a continuación la masa... De ese modo cuando el clafoutis esté cocido, y frío, solo tendréis que tirar hacia arriba de las tiras de papel y el clafoutis saldrá del molde sin dificultades.
Horneado:
Precalentar el horno a 180° arriba y abajo.
Colocar en la parte media del horno. Tapar con un papel de cocina los primeros 15 minutos de cocción.
Transcurrido el tiempo, destapar el molde y apagar el calor de arriba. Cocinar durante 30/35 minutos más vigilando que no se queme. Si veis que todavía se dora mucho por arriba, cubrir de nuevo con el papel.
Recordar pinchar en el centro antes de retirar la tarta del horno. Si la aguja sale limpia es que ya está en su punto.
Dejar reposar fuera de la nevera. Se puede comer templada o fría.
Antes de servir y cuando la tarta haya enfriado, espolvorear con un poco de azúcar glass por encima.



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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.