sábado, 14 de mayo de 2016

Pasta rellena de champiñones con salsa de gorgonzola y nueces

   



He tardado un tiempo a preparar pasta de tamaño grande ("lumaconi" en este caso) porque no encontraba un relleno que me terminara de gustar, ni una manera de presentarla que no pareciera demasiado "desorganizada". Por fin puedo decir que estoy contenta con el resultado. A pesar de que en la fotografía el relleno parece desbordarse, en el plato esta circunstancia pasa bastante desapercibida. 

Algo parecido me ocurría con la salsa. Al ser blanca quedaba algo sosa. Con la pimienta rosa destaca algo más. El reposo de 24 horas también le ha dado un toque de color, seguramente por las nueces. A punto estuve de añadir algo de azafrán...

En otra de las pruebas que hice napé la pasta con la salsa de manera parcial, pero creo que queda mejor en la base del plato. Se puede presentar el resto en una jarra para que cada comensal se sirva a gusto.

Es una receta entretenida de hacer, más que complicada, porque cortar las hortalizas tan pequeñas requiere algo de tiempo. Tiene la ventaja de que se puede elaborar en dos partes; el primer día podéis preparar el relleno y la salsa de queso, que se debe guardar en la nevera bien tapada. Al día siguiente solo será necesario cocer la pasta, rellenar, y dar un toque de microondas. A continuación calentar la salsa (sin que hierva), y servir...


Ingredientes para 4 personas (orientativo, porque depende del tamaño de la pasta)

Pasta grande (4 unidades por persona)
12 champiñones medianos muy frescos
La parte blanca de dos puerros grandes
2 cebollas de verdeo medianas
1 calabacín  (250g)
1 chorrito de vino blanco de mesa
2/3 ajos
7/8 nueces
200 g de queso gorgonzola
200 ml de nata para cocinar
Espesante alimentario (opcional)
1 paquete 1/2 de salsa de champiñones en polvo
Tomillo fresco
Laurel
Pimienta blanca
Pimienta rosa
Sal



Como os decía, lo primero es elaborar la salsa:

Trocear a cuchillo las nueces pequeñas.

Poner a calentar a fuego bajo la nata en un cazo y añadir el queso troceado. Remover con unas varillas para que no se pegue. Condimentar con pimienta blanca y sal. 

Cuando empiece a hervir añadir las nueces troceadas. Cocer tres o cuatro minutos a fuego lento. Si no se consigue que tenga una textura de salsa semi espesa, añadir  con precaución una cucharadita de espesante alimentario. Cuando enfría suele coger más cuerpo.

El relleno:

Picar todas las hortalizas y los champiñones a trozos bien pequeños. Picar también el ajo. Sofreír la cebolla. el puerro, y el ajo, hasta que se vuelvan transparentes.

Añadir el calabacín, dar unas vueltas y echar los champiñones. Subir el fuego ligeramente para que los cahmpiñones evaporen el líquido. Luego sofreír hasta que todas las hortalizas cambien a un ligero color dorado, así el fondo tendrá más sabor.

Añadir el vino. Reducir hasta evaporar completamente.

Condimentar con sal, tomillo fresco, pimienta blanca, y cuatro o cinco granos de pimienta rosa.




Disolver el polvo de champiñones en agua mineral y verter en el sofrito. Hervir hasta que espese. Si es necesario diluir con algo más de agua. La textura debe ser algo compacta para que se sostenga dentro de la pasta.




Aclaración: En el collage podéis ver las distintas formas que he probado para hacer este plato, incluso añadiendo el queso dentro de la salsa del relleno. Finalmente he concluido que como os muestro es la mejor manera de servirla. No obstante se admiten ideas...

Si no tenéis salsa de champiñones en polvo, para espesar usar maicena disuelta en caldo desengrasado. En ese caso añadir un poquitín de azafrán, quedará el color más bonito. De hecho, en la fotografía del collage que corresponde a pruebas anteriores, y en las que utilicé maicena, puse un poco de azafrán.

Observar la fotografía, la textura de la salsa debe tener suficiente espesor para que se mantenga dentro de la pasta (sin llegar a ser como una masa de croquetas ehhh!)

Seguimos con la receta...

Rectificar el condimento si fuera necesario. 

Hervir la pasta en abundante agua con sal y unas hojas de laurel. según el tiempo que indique el fabricante. En el paquete que yo he comprado decía 15 minutos, pero la pasta ha quedado mejor con 20 minutos de cocción porque era demasiado gruesa.

Escurrir y dejar enfriar. Hay que separar las pasta y ponerla boca abajo, encima de un trapo de cocina, para que suelte el agua.

A continuación rellenar hasta el borde.

En el tamaño de pasta que yo he usado (no la hay más grande) caben tres o cuatro cucharaditas escasas de relleno. Al principio sed tacaños no sea que hagáis corto, ya tendréis tiempo de añadir más si sobra. Colocar en una bandeja, o directamente en los platos, que deben poder ir al microondas.

Fuera del microondas verter un poco de salsa de queso caliente por encima. El resto servir en una salsera a parte.



 http://cosas-mias-y-demas.blogspot.com.es/2013/01/galets-con-salsa-de-carne.html



¡Qué aproveche!

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