viernes, 23 de octubre de 2015

Croquetas de chorizo para aperitivo







Es difícil elogiar una croqueta en concreto, habiendo tantas y de tantos sabores. Particularmente me gustan mucho las de jamón serrano y las de pollo o cocido que hacemos en casa. Algunas veces adquiero unas para aperitivo en la pollería donde compro habitualmente. Las preparan en la misma tienda, delante del público, de modo que se puede ver lo que llevan; pollo y solo pollo, al que además le quitan la mayor parte de la grasa que contiene. Rara vez pido croquetas en los bares, a menos que las tengan como especialidad.

En mi opinión, una buena croqueta es aquella en la cual se nota el sabor del alimento con el que está elaborada. Si contiene trocitos del mismo mucho mejor. También es importante que la bechamel esté bien cocida y que sea suave al paladar.

La forma de las croquetas, el rebozado, y la fritura de la misma es "la prueba del algodón" (la que demuestra que ya se sabe hacer croquetas)  para todas las cocineras/os. Hay que tener en cuenta y seguir al pie de la letra algunas recomendaciones. El aceite tiene que estar caliente pero sin que se queme. No hay que freír mucha cantidad de golpe. Escurrir bien sin apelotonar... ¿La forma? Pues es cuestión de practica y más practica. Pero sin duda alguna el esfuerzo vale la pena.

A pesar de tener ya publicadas dos recetas de croquetas en el blog he querido hacer una aportación dirigida a las más novatas/os, que siempre los hay. Las cantidades de los ingredientes son exactas de modo que al finalizar la cocción, y después de que la bechamel haya enfriado se pueda trabajar sin demasiadas dificultades. De ese modo es muchísimo más fácil dar forma a las croquetas y freírlas. He elegido chorizo picante como ingrediente principal porque considero que como aperitivo, acompañadas de una cervecita, quedan fenomenal.

 Para elaborar 20 croquetas pequeñas

100 g de chorizo 
25 ml de aceite de oliva
50 g de harina blanca de trigo
1 cebolleta de verdeo
1 diente de ajo
1/2 l. de leche entera
2 ramitas de perejil

Para rebozar y freír

Harina blanca de trigo
1 huevo XL
Pan rallado
Aceite de oliva suave o de girasol
Sal




 Sofreír la cebolleta y el ajo cortado bien pequeño hasta que este todo bien pochado.

Añadir el chorizo picado y rehogar para que suelte la grasa. No es necesario dorar.

Añadir la harina, en forma de lluvia, y mezclar bien para que se impregne de la grasa. Rehogar unos segundos a fuego mínimo.

Incorporar la leche caliente poco a poco (según se vaya absorbiendo) sin parar de mezclar y remover con una espátula. Seguir con el fuego al mínimo hasta que veáis que la harina y la leche se integran completamente formando una crema espesa. No os preocupéis si hay algún grumo al principio, luego con el calor y sin parar de remover desaparecen. Probar, y si consideráis que le falta sal echar un poco. No suele necesitar mucha, así que cuidado con no pasarse.

Sobre el fuego trabajar la masa, (siempre mezclando y removiendo sin parar con la espátula) durante unos 10 minutos, o hasta que veáis que ésta se despega literalmente de la base de la sartén y ya no resbala nada. Condimentar con las hojas de perejíl picadas. 

Introducir la bechamel caliente en un recipiente para que enfríe. Tapar con un papel film literalmente pegado a ella para que no se forme costra. Tapar de nuevo con otro, o papel de aluminio y guardar en la nevera hasta su utilización.

Una vez fría (yo la dejo de un día para otro), ya se pueden formar las croquetas.

Batir el huevo. Condimentar con una puntita de sal.

Con una cuchara, a modo de medida, coger la masa. Mojar las manos con un poco de huevo y dar forma a las croquetas. También se puede hacer con un saca helados de tamaño pequeño.

- Pasar por harina blanca, huevo, y pan rallado. Para pasar del huevo al pan rallado ayudaros de dos tenedores.

Yo no las he pasado por harina blanca, he ido directamente del huevo al pan rallado porque la masa estaba lo suficientemente firme, pero si tenéis alguna duda sobre el resultado es  mejor que lo hagáis de la forma tradicional. El rebozado os quedará más firme.


Una vez les hayáis dado forma se pueden congelar, o bien freír inmediatamente en abundante aceite caliente.


En los enlaces anteriores encontraréis algunos consejos más que os pueden ser de utilidad.

5 comentarios:

  1. El chorizo es algo que me encanta y en estas croquetas tiene que ser una delicia...un aperitivo perfecto. Un abrazo y buen fin de semana, Clara.

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  2. Soy una gran fan de las croquetas, sea cual sea su sabor, aunque las número uno para mi son las de la carne del cocido.
    De chorizo y picantes...es que si caen en mis manos no dejo ni una.
    Besos.

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  3. En casa les gustan mucho las croquetas sean de lo que sean , pero las que mas triunfan son las de Cabrales o La Peral , que es otro queso azul asturiano pero mucho mas suave con manzana...........A mi particularmente me encantan las de bonito , las de jamón y las de chorizo , asi que ya te puedes hacer a la idea que sólo con una no me conformaré jajajaja.....Te quedaron estupendas Alba.
    Feliz fin de semana. Bss.

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  4. Hola Alba! QUé cosa más buena estas croquetas, nunca las hice de chorizo, me voy más por sabores más suaves, pero seguro que estas croquetas tuyas me las como feliz! besos querida

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  5. Adoro las croquetas!! Y hacerlas de chorizo es todo un acierto!! Me apuntaré la receta para hacerlas en casa!! Besitos!

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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.