domingo, 21 de junio de 2015

Pavo al cava





Cada vez que preparo un plato con pavo recuerdo aquel día de Navidad, de hace muchos años, en el que se me ocurrió preparar uno relleno. A las cuatro de la tarde toda la familia seguíamos mirando el interior del horno a la espera de que se terminara de asar. ¡Madre mía!. Además tuvimos pavo para días... Menos mal que aunque no supiera apenas cocinar ni tuviera claros los tiempos de cocción, me sobraban ideas, y poco a poco lo fui reciclando. Siempre me ha costado mucho tirar la comida que se podía aprovechar.

Pero este plato no requiere tanto tiempo de preparación ni queda seco. Y si está bueno, ni se pregunta. ¡Está riquísimo!


A veces sobra un poco de cava y aunque queramos conservar la botella bien tapada siempre pierde un poco de chispilla. ¡No lo desaprovechéis!. Queda fenomenal para hacer las salsas de los guisos de ave. 

He usado una cebolla pequeña morada y otra de la variedad Figueras. Las dos son dulces y de textura muy fina, eso ayuda a que la salsa sea más sabrosa. Las zanahorias son frescas, de las que vienen con hojas, y el tomate de "colgar".

Los tomates de "colgar" o de invierno hacen una salsa menos ácida. Si no los encontráis procurad por lo menos que estén bien maduros.

Se elabora así:

- Primero hay que quitar todas las plumitas a los muslos. Se puede hacer a mano y el resto quemarlo directamente en la llama del fuego. Pasar un papel de cocina, o un trapo húmedo para limpiar lo quemado. Secar bien y condimentar con sal.

- En una cazuela, con aceite de oliva, doráis la carne por todos los lados a fuego suave. Retirar. A continuación dorar la cebolla y los dientes de ajo. Aplastar los ajos un poquito antes de añadir al sofrito.

- Cuando la cebolla esté transparente introducir el tomate a cuartos y las zanahorias a tacos. Cocinar a fuego lento hasta formar una base que se parezca a una mermelada. El fuego lento es el secreto de este plato.

- Introducir los muslos en la cazuela  y condimentar con dos pimientas en grano, laurel, y tomillo fresco. Echar los dos vasos (de los de agua) de cava. Cocinar a fuego muy lento hasta que el pavo esté muy tierno y el líquido se haya reducido dejando paso a una salsa espesa.



Con patatas, con pan, con arroz, con pasta... Mucho mejor de un día para otro.

¡Qué aproveche!


3 comentarios:

  1. Ummmm, se ve riquísimo!! Un abrazo ;)

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  2. Tengo todos los ingredientes menos el pavo que no sé porque razón lo cocino poco, tendré que ponerle solución ya que esta receta se ve muy rica, de las de toma pan y moja.
    Besos.

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  3. Vaya aspecto y menudo aroma y sabor tiene que tener. Un abrazo, Clara

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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.