miércoles, 9 de mayo de 2018

Pollo a la soja con jengibre, miel y arroz Basmati






Hay platos de la cocina oriental cuyos ingredientes están a nuestro alcance y son muy fáciles de elaborar. En algunos de mis viajes y en distintos restaurantes he podido degustar platos parecidos a este pero todavía no lo había cocinado en casa. Sin embargo lo que de verdad me animó a hacerlo fue el hecho de que se sirviera en casa de mi amiga Haidy, y fuera un éxito rotundo entre todos los comensales. 

Rebuscando información fui encontrando distintas versiones y comenzaron mis dudas. No hay dos iguales. Cada cocinero le da su toque particular y yo no voy a ser menos ¿Verdad?.. Si algo tenemos las aficionadas a la cocina es que nos gusta ser muy desobedientes con las recetas escritas por otras personas. Sea como sea os aseguro que mi versión, en conjunto, no defrauda ni un poquito.

Os pongo los ingredientes para la salsa con medidas precisas  pero las podéis ajustar a vuestro gusto según vayáis elaborando el plato. Se puede utilizar pechuga, contramuslo o muslitos de pollo deshuesados. Con los huesos se elabora un caldo natural, en un plis plas, que sirve para aumentar la cantidad de salsa. 


Ingredientes para 4 personas

8 pedazos de pollo sin piel y sin huesos
2 dientes de ajo
 Jengibre fresco (dos rodajitas)
4/5 cucharadas de soja baja en sal
1 cucharada de miel
1 cucharada de salsa Worcestershire
1 cucharada de sésamo blanco o negro
Pimienta negra
El zumo de una lima o de 1/2 limón
Aceite de semillas
Cebolla frita crujiente
1 vaso grande de caldo natural o de brick sin sal o bajo en sal (200 ml aprox)
1 cucharada rasa de maicena
Sal


Para el arroz

 200 g de arroz Basmati
1 zanahoria grande muy fresca
1 lata de guisantes pequeña (opcional)
1 pastilla de sopicaldo o sal


Retirar la piel del pollo y deshuesar. Cortar con una tijera la grasa sobrante y todo lo que pueda afear la carne. Salpimentar.

Si queréis hacer el caldo en casa: Colocar los huesos en una olla o cazo de tamaño pequeño. Cubrir de agua hasta sobrepasar un dedo. Si tenéis hierbas para el caldo fantástico, añadís un poquito de todo, menos apio. Si no tenéis hierbas aromáticas, añadir media pastilla de sopicaldo, no pongáis más para que no sume la sal. Cocinar durante media hora a fuego lento. Colar y reservar.

Freír el pollo con el aceite en una sartén o cazuela hasta dorar. Reservar.

En el mismo aceite, a fuego bajo, sofreír el jengibre y el ajo, previamente machacados en el mortero. Cocinar unos segundos hasta que la mezcla coja color sin que se queme.

A fuego mínimo, añadir un poquito de salsa Worcestershire y un buen chorretón de salsa de soja. Cuando empiece a hervir ya se puede añadir la miel. Mezclar bien para que esta se diluya en el líquido. 

Verter en la misma sartén el vaso grande de caldo y el zumo de lima. Mientras se caliente, disolver la cucharada de maicena en un poquitín de agua y echar a la salsa. No os paséis con la maicena. La cucharada debe ser rasa pero escasa. La salsa tiene que ser capaz de napar la carne. Si os queda demasiado espesa añadir caldo caliente, poco a poco, hasta conseguir la textura deseada.

Ya podemos introducir la carne de pollo en la salsa. Añadir el sésamo. Hervir dos o tres minutos o hasta que espese. 

Servir caliente con la cebolla frita crujiente por encima.

Otros platos que os pueden interesar: Pollo con soja y brócoli sobre pasta al huevoPollo al estilo chino (Chow Mien).

Para hacer una guarnición de arroz Basmati: Por lo general el fabricante pone las instrucciones en el mismo paquete. En el caso de que no sea así, tenéis que lavar bien el arroz en un escurridor de trama fina hasta que veáis que el agua sale incolora. A continuación dejar en remojo en agua fría durante 20 minutos. Transcurrido el tiempo, escurrir el arroz del agua de remojo.

Poner agua a hervir con una pastilla de sopicaldo (opcional) o con sal. Cuando el agua hierva echar el arroz. Cocinar a fuego fuerte durante 2 minutos. Bajar a fuego medio bajo, tapar y cocinar de 5 a 6  minutos más. No obstante un poco antes del tiempo indicado hay que comprobar como está el grano. Quizá haya que retirar la olla del fuego  antes, depende mucho del tipo de grano. Escurrir inmediatamente y si es posible colocar en otro recipiente o bandeja para que se atempere lo antes posible y no quede pegado. 

Rallar las zanahorias. Introducir en el arroz poco antes de retirar la olla del fuego. Así se escaldan y calientan pero no pierden el toque crujiente. Añadir los guisantes escurridos de su lata al mismo tiempo que las zanahorias. 

Todo se puede cocinar con antelación y calentar en el microondas, pero aconsejaría hacer el arroz poco antes de comer. Queda muchísimo más rico.

Y eso es todo, espero que os haya gustado y que si os animáis a hacerlo me digáis vuestra opinión. Hasta la próxima receta.


4 comentarios:

  1. Un plato que combina muy bien con el arroz, si lo mezclamos con esa salsita del pollo queda todo riquísimo.
    Solo hace falta mirar las fotos para que ya nos demos cuenta de que es un plato muy rico.
    Besos.

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  2. Me chifla el pollo que has preparado, y el arroz basmati le va como anillo al dedo, un señor platazo!! brutal!

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  3. Una delicia de plato y desde luego muy bien presentado.Te felicito.

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  4. Este plato tienen una pinta increíble ¡Anotada queda la receta! ¡Besos mil!

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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.