jueves, 20 de abril de 2017

Desde Llafranc a Calella de Palafrugell, por el Paseo de Ronda




Como viajera incansable no sabría destacar un solo lugar de la costa catalana sobre todas las demás. Cada rincón, de cada uno de los pueblos o ciudades con mar, tiene su propio encanto. Sin ir muy lejos Llafranc, situado en el Bajo Ampurdán (Gerona). Pequeño y tranquilo pueblo de pescadores cuyas bellas vistas son capaces de atraparte hasta el punto de conseguir parar el tiempo. En esta época del año no se oyen ni los coches.



Una de las muchas terrazas frente al mar donde se puede desayunar, comer, cenar o pedir una copa si apetece. Necesariamente hay que probar los platos típicos de la zona. Los restauradores, en toda la costa, son muy innovadores y la tradición se codea de tú a tú con lo último en técnica y presentación. Sin lugar a dudas, si se sabe elegir bien, puede llegar a ser un paraíso para los gourmets.

El pescado es el ingrediente principal en casi todos los restaurantes. Es fácil encontrar el arroz con bogavantearrós fosc (arroz con sépia y alcachofas). atún con samfainasépia a la plancha con ajo y perejilsardinas a la brasaanchoas de L´Escalasalmonetesrodaballosardinas marinadascarpaccio de emperador... Hay que recordar que los platos mar y montaña nacieron en estas zonas costeras. También se sirven los pescados a la parrilla con romesco, costumbre, por otra parte, muy extendida en gran parte de la Cataluña mediterránea.



Rape con salsa romesco



Al atardecer.


La curiosidad es mucha, así que decidimos seguir explorando el entorno. Lo mejor fue bordear la costa caminando, a través del Paseo de Ronda. Un idílico camino entre la montaña y el mar que nos acercó a las numerosas y solitarias calas de la zona. 




Acantilados bordeados de pinos, caminos que bajan a las calas, mar abierto... Cada rincón nos va descubriendo los caprichos de la naturaleza en una composición perfecta. Nada sobra.


Nuestros pasos nos llevaron hasta Calella de Palafrugell. Un blanco y bonito pueblo iluminado por los últimos rayos de sol, que se mostró ante nuestros ojos casi como una aparición después de tanta naturaleza. Es famoso por el encuentro internacional de habaneras que celebran cada año.



En Can Batlle, un antiguo hotel ubicado prácticamente sobre la arena de la playa, fue donde Joan Manel Serrat compuso la famosa canción "Mediterráneo". No me extrañaría nada que este bonito entorno le sirviera de inspiración. 

Vacacionesgastronomía, mar, montaña... La Costa Brava.



3 comentarios:

  1. Preciosos paisajes, buena gastronomía y mucho relax, claro que en Agosto está bastante saturado. La Costa Brava hay que visitarla y no olvidar los pueblos del interior.
    Besos.

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    1. Mis fotografías están hechas al tun tun, sin buscar el ángulo perfecto ni la mejor luz y aun así se puede apreciar lo que he explicado. En los enlaces del final se pueden ver fotografías más artísticas, pero no por ello menos reales. El interior también lo conozco. Lo que ocurre es que no siempre me entretengo haciéndo fotografías. Pienso publicar algún otro post parecido a este, aunque no sé si tendrán mucho éxito, ya veré las estadísticas, jaja!.
      Besos Ana,

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  2. ¡Qué envidia! ¡de la buena y de la mala! Poder disfrutar de un paraje así me da mucha envidia ¡es lo que nos pasa a los de "tierra adentro" ! Las fotos son preciosas, por mucho que no hayas buscado el enfoque artístico se respira la grandiosidad del paraje

    ¡Besos mil!

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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.