miércoles, 26 de agosto de 2015

Bocadillo caliente de jamón del país

  


Estaba visitando el blog de Mª José Hecho en casa, cuando vi que tenía publicada una receta con la fotografía de un sandwich, bien tostadito, con un relleno de queso que parecía derretirse por los bordes del pan invitando a darle un buen mordisco... ¡Qué cosa tan buena! pensé. ¿Sabéis que Mª José fue una de las primeras personas que se hizo seguidora de mi blog? O sea, de las que ya estaban por aquí antes que yo y de las primeras que me hicieron algo de caso, porque mira que me costó arrancar esto ehh!. No es fácil, que te conozcan con tantos buenos blogs y tanta información como corre por internet a diario.

Pues, como os decía, estaba encandilada con la idea de hacerme una cenita a base de un rico sandwich caliente cuando de repente me vino a la memoria algo que había olvidado completamente; aquellas mañanas locas en las cuales mis amigas Merche, Marisa y yo misma hacíamos una escapada a Sitges, localidad cercana a mi pueblo, para desayunar, o pasear por sus calles. Si nos apetecía, también nos dedicábamos a las compras; ya es sabido que es algo que a las chicas nos gusta un montón. (A ellos también pero la fama nos la llevamos siempre nosotras.

En una de esas excursiones nos fijamos en un pequeño bar de los de toda la vida, situado al final de la Calle Angel Vidal, tocando a la Plaza Cap de la Vila en pleno centro del pueblo.
Era un local de suelo de baldosas pintadas, algo resquebrajadas por el tiempo. Limpio y modesto, pero conservando todavía una cierta clase, algo pasada de moda, se mantenía con solo seis o siete mesas de mármol blanco y gris (una estaba situada en la minúscula acera del exterior). Le entraba luz natural por la única ventana de cuarterones unida por un travesaño de madera a la puerta, que también tenía cristal. Al entrar, frente a la puerta, había un mostrador de obra con el sobre de madera de poco más de dos metros de largo ocupado, en gran parte, por una vitrina donde guardaban la bollería, fruta, y alguna que otra lata de conservas.

Lo más llamativo de todo eran sus paredes. No había ni un palmo de ellas que estuvieran libres de óleos, acuarelas, dibujos o fotografías de artistas, o escritores locales. Ya es sabido que Sitges siempre ha sido un refugio estival para todos ellos. Ahora mismo no puedo recordar el nombre del local, pero si tengo presente que los martes cerraban, porque así estaba indicado en un pequeño cartel en la entrada. También recuerdo como abrían la única puerta y la ventana, de par en par, con la intención de que el público no pasara de largo.

La especialidad de la casa era un bocadillo de pan de payés. El interior iba relleno con abundante jamón del país y queso cremoso, que tostaban con mantequilla en una plancha. Lo tomábamos siempre con un buen zumo de naranja natural.

Lo preparaban con dos rebanadas de pan blanco de pueblo, dos lonchas de jamón serrano, y tres o cuatro (según el tamaño del pan) de queso manchego semi.  En mi versión lleva unos pepinillos agridulces (conserva al estilo alemán de Lidl), cortados a láminas finas. Creo que le dan al conjunto un toque diferente debido a las especias con qué han sido encurtidos y además el aporte vegetal hace el bocadillo más jugoso.

Para tostarlo, calentar una plancha, pasar un trozo de mantequilla por toda la superficie y mantener el bocadillo en ella hasta que veáis el queso derretir. Hay que dorar el pan por los dos lados. Es preferible comerlo recién hecho pero si lo queréis hacer para llevar también aguanta bien.

En este caso, como lo hice para cenar, lo he acompañado de un vaso de gazpacho con cubitos de hielo.


Siguiendo con la historia, un buen día nos encontramos que el bar había desaparecido dando lugar a una tienda especializada en jamones. No supimos la razón, posiblemente no pudieron competir con establecimientos más modernos, aunque fueran profesionales e hicieran bien su trabajo.

(No hay información en internet sobre el nombre del bar, pero en cuanto vaya a Sitges preguntaré)



1 comentario:

  1. Pues que rico tiene que estar este lo haré seguro para una cenita.
    un beso guapetona y gracias por la receta
    feliz finde

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Gracias por vuestros comentarios y observaciones. Todos y cada uno de ellos son bien recibidos, y tenidos en cuenta. Gracias también por tener la generosidad de transmitir a través de vuestros blogs todos esos conocimientos que me han sido tan útiles para mejorar, y seguir aprendiendo.
También mi más sincero agradecimiento a todos esos anónimos aficionados a la cocina que dedican parte de su tiempo a ver mis recetas. Espero que la visita les pueda ser de utilidad.
Un beso, y un abrazo grande a todos.